LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA (Astrid version changes)

[Este es un resumen de la historia completa para Armenia, Sonsonate, El Salvador FB]                                                           LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA5
Un sábado por la mañana, a cuatro amigos se les ocurrió subir la peña de Nanahuatzin por el frente, no como todos lo hacían. Como loretos aventureros que eran tenían que hacer lo que no se debe.
LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA2.0Muy temprano por la mañana, empezaron su aventura llevando con ellos al perro de la casa llamado Charlie. Caminaron desde la Segunda Avenida, pasaron la Tercera Calle Oriente y al llegar al parque lo cruzaron viendo que estaban ya haciendo cola para el matineé del cine Rey. Era una mañana un poco calurosa , frescamente brisosa. Llegaron a la Avenida 9 de Septiembre que les lleva al estadio del pueblo, [editado] aquí es donde comienza el verdadero camino, siguiendo las veredas que sólo se ocupaban para acortar el viaje. Estas terminaban al pie de la primera colina, rodeándola, aunque la misión de ellos era la de subirla.
 Comenzaron a escalar el primer cerro enfrente de la peña, se les hizo más fácil hacerlo por la ribera del río que bajaba casi en medio de los dos cerros donde se encuentra la peña. Siguiendo entonces por el río, que en ese LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA3.0tiempo no era muy caudaloso, estaba casi seco, subieron hasta llegar a la cima, les fue un poco dificultoso ya que la montaña Nanahuatzin es como una gran piedra o roca, lo cual es un poco extraño, ya que el resto de la cordillera es como cualquier montaña.
Pero eso no los detuvo para continuar ya que desde ese punto se puede ver toda la gran roca montañosa. Empezaron a caminar al pie de la peña  por la orilla de la primera roca, subieron a la segunda que sobresale por encima de la primera en la parte baja.
Encontraron como una pequeña ladera en donde el agua salía de una gruta donde hay como dos piedronas, una deteniendo a la otra y una entrada de donde el agua sale hacia el río.  En este momento, Charlie se les soltó y corrió en medio de las dos piedronas desapareciendo en el gran matorral. Inmediatamente, los cuatro corrieron a buscarlo entre medio de aquel vasto monte, pero no lo encontraban, aunque lo escuchaban ladrar con un eco. Uno de ellos sacó su gran machetío de los pequeños que de solo verlo daba miedo del gran filo que no tenía y comenzó a remover el zacate cuando se llevaron la gran sorpresa: había un hoyo entre la piedra como de un metro de alto por uno y medio de largo. Al parecer, trás los últimos temblores se había  abierto  y Charlie había seguido algo que lo había hecho entrar en ese hoyo. 
Los cuatro pioneros se arrastraron adentro de la cueva. Al entrar todo era muy oscuro….. pronto comenzaron a ver mejor, pues sus ojos se LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA4estaban acostumbrando a la poca luz que había adentro.  Después de varios minutos de estarse echando la culpa de adonde se habían metido por culpa del perro, pudieron ver mejor y, a medida que el sol subía al medio día [edit], por una entrada de luz pudieron ver lo suficiente para darse cuenta que de donde salía el pequeño río era nada más y nada menos que un inmenso embalse dentro de la peña. Uno de los rayos de luz que entraba por encima de la piedrona pegaba al fondo en una piedra en forma de altar y de una gran pared lisa, muy larga. Comenzaron a rodear el lago por lo que parecía como un camino muy viejo que había sido hecho hacía mucho tiempo y estaba empedrado con piedras cortadas de laja áspera para poder caminar. Al llegar al lugar donde daba la luz del sol, descubrieron que era una mesa de sacrificios que aún tenía las manchas de sangre de los ritos que hacían quién sabe cuánto tiempo atrás. Lo más curioso era que había una gran abundancia de cangrejos de caparazón amarilloso, casi dorados, eran como unas jaibas en miniatura. Uno de ellos dijo: – Hey muchachos, vengan a ver lo que hay en las paredes!! …. Todos corrieron a ver lo que había en esa gran pared lisa, pulida, interminable… habían dibujos, no jeroglíficos, sino dibujos pipiles. Y comenzaron a seguirlos desde donde comienza con un sacerdote pipil (por la vestimenta de su cabeza) que enseña con una lanza el camino donde comienza la historia.
 
Cada 11 lunas o sea casi cada año, al principio del invierno, llevan a una joven muchacha pura, para ser ofrecida a LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA 7“Tlaloc”.  Es sacrificada de una manera muy cruda, lenta y sangrienta [editado]. Luego los cangrejos sagrados, que son los de caparazón amarillosa como pequeñas jaibas, se encargaban de acarrear la ofrenda a los dioses, devorándola por el período de unos meses. Esto los protegerá de la ira de los dioses evitando las inundaciones y el rebalse del cauce del río que destruiría el pueblo pipil con los grandes desastres invernales.
Luego, al seguir leyendo las figuras, pudieron entender la historia de lo acontecido en esos tiempos. Según esto, un invierno habìa temblado la tierra muy fuerte, las tormentas no cesaban y el pueblo entero se estaba casi inundando. Los habitantes del clan estaban muy temerosos de que la gran Nanahuatzín de Guaymoco reventara y destruyera el pueblo con los derrumbes y las inundaciones. El brujo le dijo al cacique que él no podía hacer nada y que sus conocimientos no eran suficientes, por lo que le aconsejaba ir a las tierras del Petén a consultar al sacerdote maya el significado de todo lo que estaba sucediendo.
Entonces el cacique escogió a tres yakis, muy jóvenes y de gran promesa de ser grandes guerreros.  Entre ellos se encontraba su único hijo de 12 años, (nombre),al cual le encomendó el recado para el sacerdote maya. Esa noche cesó de llover pero no de temblar la tierra y muy temprano por la mañana salieron hacia los terrenos del Petén [editado]. Luego de muchos días de caminar por las laredas de Izalco [Editado], subiendo por el lado de Santa Ana,  tocaron terrenos ‘Maya-Chorti’ [editado], que es en donde debían de tener el sumo cuidado de no encontrarlos por haber descontento entre tribus y algunos que no simpatizaban con los yakis (pipiles) por ser una raza de gran orgullo y guerrera, aunque casi siempre eran dejados en paz. Luego de seguir como les dijo el sabio “Tecti”, comenzaron a rodear las montañas de Guija sin subir, por ser poblado.  Tras un día de caminar, cansados, se subieron a una de las ceibas para poder pasar la noche y estar fuera del camino.  Al siguiente día continuaron por las LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA 8bajas y espesas montañas de Santa Ana siempre pensando en el susto que vivieran días atrás con unos “payaquis” .  Cuando finalmente empezaron a entrar a tierras mayas en las selvas tropicales guatemaltecas, siempre siguiendo el camino a la ciudad de Tikal donde los últimos mayas se encontraban, que es en donde estaba el sacerdote amigo del brujo pipil  y era quien podrìa ayudarles, uno de los jòvenes guerreros se iba quejando de porqué no, en lugar de ir tan lejos, mejor iban a Copán o al Caracol , que sería lo mismo, según él . El hijo de el cacique le contestó que por eso le había encomendado su padre a él esta tarea, porque él sí iba a obedecer su pedido. Al decirle esto, el joven (nombre) bajó la cabeza pidiendo perdón por su flaqueza. Luego de caminar por días escucharon un gran ajetreo como si una estampida de  “Coyames” (cerdos salvajes) viniera y para mala suerte de ellos sí lo era. Los jóvenes guerreros no encontraban qué hacer ,  por primera vez se sentían indefensos. A sus escasos 10, 12 y 15 años de edad  jamás habían tenido tal experiencia.  El más joven, como todo un verdadero guerrero, se paró y preparó su lanza de obsidiana para confrontarlos, mientras los otros dos valientes habían comenzado a correr por sus vidas.
El joven guerrero, dispuesto a dárselas por el todo para proteger a sus amigos engallinados, tomó posición, pero al LA ULTIMA NOCHE DEL MAYA 10ver que eran varios cientos de ellos cambió de opinión y empezó a correr también como nunca lo había hecho, alcanzándolos  y aventajándolos por un buen margen. Un bejuco estaba en su camino, se agarró de él  y subió esa liana como un verdadero mono ardilla. Los otros dos todavía no sabían dónde defenderse. Uno se tiró a un lado de las ceibas quedándose muy pegado como mosca a las gigantescas raíces,  y el otro, que ya casi lo alcanzaban, logró saltar a una de las ramas de un árbol no sin antes golpearse la mano con una de los ramas quebradas.
Al pasar el peligro se comenzaron a buscar entre ellos encontrando  al más joven en la parte más alta del bejuco y a este punto no parecía con muchas intenciones de bajar  por estar muy ocupado llamando a su papá a gritos. Por fin le pasó el momento histérico al pequeño guerrero y con mucha indecisión  comenzó a bajar.  Al llegar al suelo se le quedó viendo a (nombre del mas viejo15 ) con unos ojos que parecía mas bien tecolote desvelado de la experiencia pasada.  Luego de un rato que ni hablaba, dió un salto abrazándolo con una felicidad de llanto diciéndole  – Estamos vivos!!….  Estamos vivos!!.. –   y (nombre) le dijo  – Que quieres ir a seguirlos? –  y el le pegó un empujón por lo que había dicho y le repitió otra vez la misma pregunta   – Estás loco!!? –   le dijo el pequeño guerrero.  Entonces le dijo (nombre 15 )  – Què te parece si cenamos uno de ellos? –  y puso una cara de admiración y alegría que sus ojos ya iban a salirse de su cara diciéndole  – Vamos a comerlo bien asadito!!…   Yo quiero una pierna !!….pero?… pero?…  hay que agarrar uno primero! –  – SI!, pero hay que encontrar al joven cacique !  – Fue cuando escucharon los llantos del pobre joven jefe que lloraba del dolor que tenía por haberse herido la mano izquierda y no paraba de sangrar.  Entonces los dos ellos corrieron a darle ayuda, hicieron una especie de  torniquete enrrollándole la muñeca apretadamente con un “mekatl” (lazo) para parar la sangre y le consolaban para que se calmara y dejara de llorar. Lo más preocupante era que ya a ese momento  fuera a tener una infección y engangrenarse.
Entonces  (nombre 15 ) se sacó unos “palyakatl” limpios (pañuelos, mantones, trapos),  y con uno de ellos le limpió la punzada que la rama le había dejado. A medida que le limpiaba la herida y el joven guerrero le daba agua para que limpiara el “palyakatl” ,  (nombre 15) les dijo que se quedaran mientras  iba  de compras (a cazar).
4-20 a.m.
(nombre 15) buscó los instrumentos de guerra, ya que los habían dejado tirados por todo el terreno por salvar sus vidas.  Después de recoger todo y regresar donde sus dos amigos comenzó a buscar en una de las bolsas los enplastos medicinales pero no encontró el  “axinitl “(axin) [unguento o betún que se produce al cocer en agua un tipo de gusanos hediondos y ponzoñosos que es ocupado para curar varias dolencias] ni encontró las piedras de venado para el dolor.  Entonces, muy preocupado, se regresó a buscar estas medicinas, ya que el viaje todavía era muy largo y algo mas podría pasar.  Tras la desesperada búsqueda del resto de las medicinas que el sacerdote brujo le había dado para el viaje, sólo contaba con un poco de resina de bálsamo, la cual no era suficiente para cubrir las partes moreteadas de la mano y rebajar ese dolor insoportable, tal vez alcanzaba para dos aplicaciones , pero es todo lo que  podía hacer por su amigo.
Al regresar con sus dos amigos , (nombre12) le preguntó si tenía las medicinas del curandero, y con gran desilusión (nombre 15) le dijo que sólo tenía el emplasto de bálsamo y le dijo  – Te lo aplicaré en la mano aunque no hay mucho para más tarde –  mientras, el joven guerrero le pidió que solo le pusiera suficiente para calmar el dolor y guardara lo demás por cualquier otro percance.  Obedientemente así lo hizo y  después de terminar se le quedó viendo al joven cacique, como  le llamaba en son de broma,   éste le respondió  que no era tan mal como se veía porque la sangre era muy escandalosa. Entonces el joven guerrero le preguntó a qué hora se iban a comer al cerdo salvaje  y aquél se le quedó viendo por un buen rato y le dijo – solo pensando en llenar esa panza cipitía- y le dió un jalón de pelo y les dijo que ya regresaba.  Tomó su lanza de obsidiana* y hacha de piedra de pedernal* y se levantó a buscar la cena del día.
12:30
Luego de caminar un buen rato se topó con un cerdo salvaje,  y muy cautelosamente, como si lo hubiera estado esperando, se detuvo por un momento y comenzó a rodearlo, aunque el cerdo parecía más interesado en cómo deshacerse del joven. Entonces (nombre 15) notó que el animal estaba herido de una pata por lo que era aún mucho más peligroso acercársele, era la razón por la que el rebaño lo dejó en abandono.  Por unos segundos se miraron los dos amenazándose  a quien fuera a atreverse primero, entonces el cerdo cargó  en contra del joven, éste también se lanzó al ataque y a unos pasos le disparó su lanza sin ningún éxito.  En este momento solo tenía un chance, ya que si el animal lo embestía lo podía matar moliéndolo con esas quijadas tan grandes.  Cuando el cerdo se tropezó y se revolcó por unos metros, el gran guerrero cazador  brincó sobre el animal y se detuvo a como pudo mientras el pobre cerdo  pegó en un árbol muriendo instantáneamente… El guerrero no se esperó, y corriendo con su hacha de pedernal le iba a dar cuando se dió cuenta que el pobre animal estaba muerto del golpe en el árbol,  pero por aquello que regresasara del mundo de los muertos a morderlo, le dió tres golpes en la cabeza abriéndosela.  Entonces y solo entonces  se sentó a la par del animal y le dió gracias a los dioses por hacerle el trabajo de cazarlo.
Mientras, los otros dos pensaban en qué pasaría y el joven guerrero le dijo a (nombre 12)  – yo voy a comenzar a traer las ramas y buscar hojas de plátano para poder cocinarlo. Cuando venga (nombre15),  ya estará todo listo, y así lo hizo.  Buscó ramas secas y cerca estaba una quebrada donde había visto matas de guineo.  Al llegar a la quebrada cortó unos pedazos y paró.  Como si  algo lo estuviera acechando se detuvo un buen rato viendo a su alrededor, con una mano sostenía su cuchillo de obsidiana listo para cualquier cosa,  quería saber de dónde venía esa sensación de que algo o alguien le observaba.  Pero después de un rato,  recogió sus cosas y regresó con sus amigos.
10:00
La tarde ya comenzaba a entrar junto con la noche y el pequeño guerrero ya había arreglado el fuego y las estacas para poder cocinar el banquete que  Acoatl traía, al gran rato apareció y los dos amigos se alegraron por verlo y lo que iban a comer, ya que tenían días de no comer carne.   Cipactli  le dijo:
– Sí que eres un gran guerrero, solo mira este gran animal. Te ha de haber costado porque lo mataste con tu hacha –   
 Acoatl le contestó  _ No sabes como luché con él para que no fuera a morderme porque se golpeó las patas y estaba muy furioso –
  Tzilmiztli  le preguntó  – Y por qué lo hachaste – 
  Acoatl  – cuando le lanzé fallé!
Tzilmiztli – y como hiciste para hacharlo sin que te rasguñara o te mordiera? –
 Acoatl – cuando ví que fallé no tuve otra más que lucharme con él  y le pegué en la cabeza –
Tzilmiztli – sí eres un gran guerrero !! –  [editado]
Acoatl -esas palabras me llenan de alegría y orgullo,  pero se lo debo más a los dioses que le haya podido ganar – 
entonces Acoatl se dió la vuelta y con una cara de y ahora que hago  se retiró a comenzar a arreglar el animal para cocinarlo, a pesar que sí había hecho el esfuerzo por ser un gran guerrero, la verdad era otra, y ellos lo estaban admirando por algo que por pura suerte lo había hecho rápido ………
 
 
 
 
 
 
 
Acoatl:  Serpiente de agua  (NOMBRE 15)
Cipactli:  Caimán (NOMBRE 10)
Tzilmiztli: Puma negro (NOMBRE 12)
Tecti: gran sacerdote
Nanahuatzín